LA MIEL

La miel es un líquido dulce, producido por las abejas, a partir del néctar de las flores. Este proceso natural que realizan las abejas da lugar a un alimento con una composición y sabores únicos. Por ello, dependiendo de su origen florar, varían sus características: en color, aroma, textura y propiedades, lo que la convierte en un producto tan diverso como la propia naturaleza.

Desde la antigüedad, la miel ha sido valorada no solo como edulcorante natural, sino también por sus posibles beneficios para la salud.

Las mieles más conocidas son las siguientes:

• Miel de azahar: de color claro, aroma florar y suave.

• Miel de romero: color semejante al ámbar, sabor suave y muy usada en cocina.

• Miel de eucalipto: de color ámbar oscuro, con aroma intenso. Muy utilizada para mejorar molestias respiratorias.

• Miel de tomillo: de color ámbar oscuro y sabor fuerte. Conocida por sus propiedades antimicrobianas.

• Miel mil flores: procede del néctar de distintas flores. Generalmente es suave de color y sabor.

• Miel de bosque: no procede del néctar, sino de secreciones de árboles. Es de color muy oscuro, sabor menos dulce y más intenso.

Propiedades:

• Acción antimicrobiana, gracias a su contenido en peróxido de hidrógeno y compuestos bioactivos.

• Efecto calmante sobre la garganta, siendo un remedio tradicional para la tos y las irritaciones.

• Poder antioxidante, ya que ayuda a combatir el estrés oxidativo.

• Capacidad energética rápida, útil en situaciones de fatiga o esfuerzo físico. Usada en muchas ocasiones para deportistas como aporte extra y rápido de energía.

A nivel nutricional, qué es la miel?

Es aproximadamente un 75–80 % de azúcares, sobre todo:

• Fructosa (alrededor del 38%)

• Glucosa (alrededor del 31%)

El resto de ingrediente es agua (15–18 %) y pequeñas cantidades de otros compuestos bioactivos.

Es por ello, que se trata de una sustancia muy energética. Proporciona unas 300 kcal por cada 100 g, lo que la convierte en una fuente de energía rápida, útil en situaciones de esfuerzo físico, fatiga o recuperación, pero que debe tenerse en cuenta en dietas especiales como veremos más adelante.

No es un alimento especialmente rico en vitaminas o minerales, pero aporta pequeñas cantidades de:

• Vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, B5, B6)

• Vitamina C en trazas

• Minerales como potasio, calcio, fósforo, magnesio, hierro y zinc

Además, en su composición se han encontrado compuestos bioactivos, como son:

• Enzimas (como la diastasa, invertasa y glucosa oxidasa), que participan en sus propiedades antimicrobianas.

• Polifenoles y flavonoides, con acción antioxidante.

• Ácidos orgánicos que contribuyen a su sabor y conservación natural.

Debido a su alto índice glucémico (IG) la miel debe valorarse en distintas situaciones o consumirse con moderación, especialmente en personas con diabetes, resistencia a la insulina o síndrome metabólico.

Además, por su contenido mayoritario de fructosa, debe tenerse en cuenta también en personas sensibles a la misma, con SIBO o que sigan dietas bajas en FODMAP, ya que en estos casos estaría contraindicada.

Respecto a su alto valor calórico, no se recomendaría en dietas de control de peso, o sí limitando su consumo y bajo la supervisión de profesionales.

Aunque es un producto natural, sigue siendo un azúcar, por lo que su consumo debe ser moderado igualmente en la mayoría de la población.

Miel comercial vs miel cosecha natural

No toda la miel es igual. Existen diferencias importantes entre la miel comercial y la miel de cosecha natural.

Miel comercial:

• Suele estar pasteurizada, lo que mejora su conservación pero puede reducir parte de sus enzimas y propiedades.

• En algunos casos puede estar mezclada con otros jarabes o proceder de diferentes países sin una trazabilidad clara.

Miel de cosecha natural (artesanal):

• Generalmente no está sometida a procesos industriales intensivos.

• Conserva mejor sus enzimas, aromas y propiedades nutricionales.

• Suele tener un origen floral y geográfico más definido.

Siempre que sea posible, se recomienda optar por miel cruda, local y de productores de confianza.

Por lo que la miel, aunque sea un producto natural y muy usado tradicionalmente, debemos tener en cuenta estos aspectos a la hora de consumirla.