EL MAGNESIO, UN GRAN ALIADO

¿Qué es el magnesio?

El magnesio es un mineral esencial que desempeña un papel fundamental en la salud y el funcionamiento del cuerpo humano, en concreto, es el cuarto más abundante en nuestro cuerpo. Es de vital importancia, ya que interviene en diferentes procesos metabólicos, como la producción de energía, la regulación de la presión arterial, la transmisión de señales nerviosas, la contracción de los músculos y la calcificación de los huesos.

Podemos encontrarlo de forma natural en muchos alimentos, como vegetales de hoja verde, cereales integrales, frutos secos o legumbres. Pero en ocasiones, no llegamos a las ingestas mínimas recomendadas, o tenemos necesidades incrementadas por diferentes situaciones. Es por ello que uno de los suplementos más demandados actualmente.

Es importante, que antes de tomar suplementos de magnesio conozcamos cuales son realmente nuestras necesidades, ya que es importante tanto cubrir las necesidades como no excedernos en su consumo.

¿Cómo podemos saber si necesitamos magnesio?

La deficiencia de magnesio, también conocida como hipomagnesemia, se refiere a un estado en el que hay poco magnesio en el cuerpo para llevar a cabo funciones fisiológicas vitales. Reconocer una deficiencia de magnesio en una etapa temprana es vital. Esto permite a las personas tomar medidas correctivas mediante cambios dietéticos o suplementación.

Los síntomas de la deficiencia de magnesio suelen presentarse de forma sutil y pueden confundirse fácilmente con otras dolencias. En lo físico, los síntomas pueden incluir calambres musculares persistentes y/o tics, fatiga inexplicada, dolores de cabeza frecuentes, músculos doloridos después de un esfuerzo mínimo, o experimentar síndrome de piernas inquietas, especialmente por la noche. Otros indicadores comunes incluyen latidos cardíacos irregulares, debilidad y problemas gastrointestinales como náuseas o estreñimiento.

A nivel mental o emocional, un déficit de magnesio puede notarse en mayor ansiedad, irritabilidad y sentimientos de depresión, ya que se relaciona con la producción de serotonina.

Los síntomas aportan pistas pero las pruebas diagnósticas siguen siendo la forma más precisa de confirmar una deficiencia de magnesio.

La prueba más utilizada es el magnesio sérico, aunque frecuentemente da resultados engañosos, por lo que para obtener un resultado más fiable, las pruebas de magnesio en glóbulos rojos (RBC) y el análisis de minerales en cabello están cada vez más valoradas. La prueba RBC mide la concentración de magnesio dentro de los glóbulos rojos y, por lo general, se considera un indicador mejor del estado a largo plazo.

Pero, ¿todos los tipos de magnesio son igual?

Existen distintos de magnesio en el mercado, y cada uno tiene unas características, usos y niveles de absorción. Conocer sus diferencias es clave para elegir el más adecuado según tus objetivos de salud: mejorar el sueño, reducir la ansiedad, combatir el estreñimiento o aumentar la energía.

Te explicamos los 5 principales tipos, para qué sirve cada uno, cuál tiene mejor absorción y cuál te conviene según tu caso.

  1. Bisglicinato de magnesio: Es de los de mayor absorción y tolerancia digestiva. Puede ayudarte a mejorar la calidad del sueño y reducir la ansiedad, por lo que te ayudará a relajarte y dormir mejor.
  2.  Malato de magnesio: Ayuda para mejorar el rendimiento y aportar energía. También para dolores musculares, y su efecto laxante es bajo.
  3. Cloruro de magnesio: Es de absorción media-baja y está recomendado para tratar niveles bajos de magnesio, acidez estomacal y estreñimiento. También es usado como loción y ungüento para calmar y relajar los músculos doloridos.
  4. Citrato de magnesio: Es de buena absorción, por lo que se usa generalmente para regular el tránsito y aportar energía
  5. Óxido de magnesio: Es el de menor absorción, por ello el más empleado para regular el tránsito

Además, el magnesio se puede encontrar en cápsulas, comprimidos o polvos. La mejor opción depende de tu tolerancia y comodidad.

Lo mejor es siempre acudir a un especialista para que nos asesore, ya que como hemos comentado, tampoco es bueno tomarlo porque sí.

Además, está contraindicado en personas con disfunción renal o problemas cardíacos. También, debido al posible efecto laxante, es importante tener una buena salud digestiva y comprobar primero la sensibilidad individual.

Conclusión

Conocer los distintos tipos de magnesio te permite elegir el más adecuado según tus necesidades. No todos sirven para lo mismo, y elegir mal puede hacer que no veas resultados.

Pero recuerda, que es importante consultar con tu profesional de confianza si tienes dudas, y prioriza suplementos de calidad, sin aditivos y con buena absorción.